Referirse a la violencia
escolar plantea una enorme ambivalencia: en primer lugar, porque su uso
generalizado, amplio, sin especificaciones ni precisiones ha llevado a vaciarla
de contenido por dos vías:
- su consideración de que muchos fenómenos sociales e individuales, en el campo de lo humano, imperfectible y corregible son violencia, y su exclusión de la reflexión.
- En segundo lugar, porque la violencia es una problemática escasamente trabajada en la institución educativa, por lo cual no se reconoce su existencia, no se reflexiona sobre ella ni se le articulan explicativa, comprensiva y propositivamente los procesos, actividades e interacciones escolares.
Entonces, así como no todo
lo que sucede en la institución educativa es violencia, tampoco puede pensarse
que allí no pasa nada violento.
En la institución educativa
se suceden fenómenos de violencia tal y como se caracterizan para la sociedad
en su conjunto (amenazas, boleteo) pero además, conductas, relaciones y
comportamientos de agresión dirigidos a lastimar o dañar al otro, desde algún
punto de vista —físico, psicológico, moral— así como situaciones donde se
expresa intolerancia, discriminación, desconocimiento del otro, todo lo cual
tiene que ver con la violencia o, por lo menos, con un terreno abonado para
ella. Igualmente, lo que parece revelarse en la institución educativa es la
ausencia de espacios y mecanismos formativos y creativos de canalización de la
rabia, la inconformidad, la frustración y el conflicto.
Por dicho motivo se optó por
una posición donde la escuela esté abierta a una mirada desde la perspectiva de
la violencia, articularla a algunos fenómenos comprometidos con la participación
ciudadana como son la tolerancia, el respeto, la igualdad, la justicia, el reconocimiento
a la diferencia y la democracia y hablar de semillas de violencia como concepto
articulador del acontecer de la escuela en relación con el acontecer de la
sociedad.
Algunas pautas recomendadas para los docentes:
“educar en valores, en habilidades
sociales y en inteligencia emocional para evitar que el maltrato llegue a
ocurrir, atender específicamente los casos de riesgo y, por supuesto,
desarrollar protocolos de detección precoz desde los inicios para evitar que
haya una escalada de violencia futura”.


Espero que les agrade la información, me pareció interesante lo que se dice de la violencia y lo que no se hace para combatirla!!.
ResponderEliminarMuy linda y clara la información compartida por mi compañera. La verdad que la violencia es un problema de la sociedad y lamentablemente a quien le recargan toda mochila para combatirla es a las escuelas, para reflexionar!!
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